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Historias de la Biblia para leer con los niños

Pentecostés

Hechos, capítulo 2

1Todos juntos

Antes de subir al cielo, Jesús les había pedido a sus amigos que no se marcharan de Jerusalén y que esperaran lo que el Padre había prometido: el Espíritu Santo.

Llegó el día de la fiesta de Pentecostés, y estaban todos reunidos en el mismo sitio.

2Un ruido como de viento

De repente llegó del cielo un ruido parecido a una ráfaga de viento muy fuerte, y llenó toda la casa donde estaban sentados.

3Lenguas como de fuego

Entonces vieron unas lenguas parecidas a llamas, que se separaban y se posaban sobre cada uno de ellos.

«El Espíritu Santo los llenó a todos».

Hechos 2, 4

Y se pusieron a hablar en lenguas distintas, como el Espíritu les daba voz.

4Cada uno en su idioma

En Jerusalén había gente llegada de muchos países. Al oír aquel ruido, se juntaron muchísimos, y se quedaron asombrados: cada uno los oía hablar en su propio idioma.

Decían: «todos los oímos contar en nuestros propios idiomas las grandezas de Dios».

5Pedro habla

Entonces Pedro se puso de pie, con los otros once apóstoles a su lado, y habló en voz alta a toda aquella gente. Les habló de Jesús y les dijo:

«Ese Jesús es el que Dios ha levantado, y todos nosotros lo atestiguamos».

Hechos 2, 32

Es decir: Dios había resucitado a Jesús, y los apóstoles eran testigos.

6Una gran familia

Muchos acogieron lo que Pedro decía y se bautizaron. ¡Aquel día se unieron unas tres mil personas!

Desde entonces se reunían cada día, escuchaban a los apóstoles, rezaban juntos y compartían todo lo que tenían. En las casas partían el pan y comían juntos, con alegría y con sencillez, alabando a Dios.

Una promesa para todos

Aquel día, el Espíritu Santo llenó a los amigos de Jesús, y gente de muchos países oyó las grandezas de Dios, cada uno en su idioma.

Pedro dijo que esa promesa era también para sus hijos y para los que estaban lejos. Para ti también.