Lecturas de la Misa: De la preciosísima Sangre de nuestro Señor Jesucristo
Lecturas de la Misa: De la preciosísima Sangre de nuestro Señor Jesucristo. Entre las que se pueden elegir: 2 primera lectura, 2 primera lectura en tiempo pascual, 4 segunda lectura, 2 salmo responsorial, 2 aleluya, 4 evangelio.
Se elige una lectura de cada grupo y con ellas se prepara la hoja de lecturas, con nombres, fecha y lugar, que se imprime o se guarda en PDF.
Primera lectura (Antiguo Testamento)
- Éxodo 12, 21-27 · Al ver la sangre en el dintel y en los dos postes, el Señor pasará de largo por aquella puerta
- Éxodo 24, 3-8 · Esta es la sangre de la alianza que el Señor hace con vosotros
Primera lectura en tiempo pascual (Nuevo Testamento)
- Apocalipsis 1, 5-8 · durante el tiempo pascual Nos amó y nos purificó de nuestros pecados, por medio de su sangre
- Apocalipsis 7, 9-14 · Han lavado sus vestiduras y las han blanqueado en la sangre del Cordero
Segunda lectura (Nuevo Testamento)
- Hebreos 9, 11-15 · Entró de una vez por todas en el santuario, por su propia sangre
- Hebreos 12, 18-19. 22-24 · Os habéis acercado a la sangre purificadora que habla más elocuentemente que la de Abel
- 1 Pedro 1, 17-21 · Fuisteis rescatados con la sangre preciosa de Cristo, el Cordero sin mancha
- 1 Juan 5, 4-8 · Son tres los que dan testimonio: el Espíritu, el agua y la sangre
Salmo responsorial
- Salmo 39, 2 y 4ab. 7-8. 9. 10 · Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.
- Salmo 115, 12-13. 15-16c. 17-18 · La copa que bendecimos es la comunión de la Sangre de Cristo.
Aleluya
- Cf. Apoc 1, 5ab · Jesucristo, eres el Testigo fiel, el Primero que resucitó de entre los muertos; nos amaste y nos purificaste de nuestros pecados, por medio de tu sangre.
- Apoc 5, 9ab · Tú eres digno, Señor, de tomar el libro y de romper los sellos, porque has sido inmolado, y por medio de tu Sangre, nos has rescatado para Dios.
Evangelio
- Marcos 14, 12-16. 22-26 · Esto es mi cuerpo. Esta es mi sangre
- Marcos 15, 16-20 · Lo vistieron con un manto de púrpura, hicieron una corona de espinas y se la colocaron
- Lucas 22, 39-44 · Su sudor era como gotas de sangre que corrían hasta el suelo
- Juan 19, 31-37 · Le atrevesó el costado, y en seguida brotó sangre y agua