Historias de la Biblia para leer con los niños
Abrahán y las estrellas
Génesis, capítulos 12, 15 y 17
1Dios habla a Abrán
Hace muchísimo tiempo, en la ciudad de Jarán, vivía un hombre llamado Abrán con su esposa Saray.
Un día, Dios le habló: «Márchate de tu tierra, de tu gente y de la casa paterna, rumbo al país que voy a enseñarte. De ti haré un gran pueblo; te bendeciré».
2En marcha
Abrán se puso en camino, tal como Dios le había dicho. Tenía setenta y cinco años.
Se llevó a Saray, a su sobrino Lot, a sus criados, sus camellos y sus ovejas. Y caminaron muchos días, sin saber muy bien adónde iban, pero confiando en Dios.
3Una tierra nueva
Así llegaron a la tierra de Canaán. Junto a una gran encina, Dios le dijo a Abrán: «Voy a entregar esta tierra a tu descendencia».
Abrán levantó allí un altar de piedras para dar gracias a Dios.
4«No temas»
Pasaron los años, y Abrán y Saray no tenían hijos. Ya eran mayores.
Una noche, Dios le habló a Abrán y le dijo: «Abrán, no temas. Soy tu escudo». Y le prometió que tendría un hijo suyo.
5Cuenta las estrellas
Dios lo sacó fuera de la tienda y le dijo:
«Mira el cielo y cuenta las estrellas, a ver si puedes». Y añadió: «Tal será tu descendencia».
Génesis 15, 5
¡Había tantísimas estrellas que no se podían contar! Y Abrán creyó a Dios.
6Un nombre nuevo
Cuando Abrán tenía noventa y nueve años, Dios le dio un nombre nuevo: Abrahán, porque iba a ser padre de muchísimos pueblos.
Y a Saray también le cambió el nombre: desde entonces se llamaría Sara.
Dios iba con él
Dios acompañó a Abrahán en cada paso del camino, y siempre cumplió lo que le prometía.
En la próxima historia verás cómo se cumplió la promesa del hijo.
Las citas de la Biblia: Edición de Ramón Fandos, traducción fiel del griego y del hebreo.