La oración antes de dormir.
Completas es la última hora de la Liturgia de las Horas, la que cierra el día. Su nombre lo dice: con ella el día queda completo. Es corta, tranquila y casi igual todas las noches, y por eso se aprende enseguida. Muchos la rezan en la cama, con la luz baja, antes de apagarla.
Es el centro de Completas. Simeón llevaba toda la vida esperando, y cuando por fin tiene al Niño en los brazos, se siente en paz para marcharse (Lc 2,29-32). Rezarlo cada noche es cerrar el día con esa misma paz.
Ahora, Señor, como dijiste,
dejas que tu siervo se vaya en paz,
porque mis ojos han visto tu salvación,
la que has preparado a la vista de todos los pueblos:
luz que se descubre a las naciones
y gloria de tu pueblo, Israel.
Se termina con el Gloria al Padre.
Traducción propia, hecha para esta página.
La estructura es siempre la misma, pero los salmos, la lectura breve y la oración cambian con el día de la semana. Completas tiene un ciclo propio de siete días que se repite todo el año, así que al cabo de unas semanas muchos se lo saben de memoria.
El domingo, por ejemplo, se reza el salmo 90 (91 en la Biblia), el de quien vive a la sombra del Altísimo. El miércoles aparece el salmo 129, el De profundis, que también se reza por los difuntos. Los días de fiesta grande se usan las Completas del domingo.
Cuánto dura: unos diez minutos, rezada sin prisa. Menos si la sabes de memoria, más si te quedas en silencio al final.
Si nunca has rezado la Liturgia de las Horas, Completas es una buena puerta: es la más corta y la más sencilla. Puedes rezarla solo, en pareja o en familia, en voz baja o cantada. Y si una noche te duermes a la mitad, tampoco pasa nada. Es una oración para descansar.
Salmodiando te pone delante cada noche las Completas del día, enteras y en su orden, sin buscar nada. Puedes rezarlas solo o a coros con tu grupo. Gratis, sin registro y sin anuncios.