La semana más importante del año.
En Semana Santa acompañamos a Jesús en sus últimos días: su entrada en Jerusalén, la última cena con sus amigos, su pasión y su muerte en la cruz, el silencio del sepulcro y la mañana de la Resurrección. Todo el año cristiano gira en torno a estos días.
Los tres días que van desde la tarde del Jueves Santo hasta el Domingo de Resurrección forman una sola celebración: el Triduo Pascual de la pasión, muerte y resurrección del Señor. Es el corazón de todo el año litúrgico. Quien puede, vive estos días despacio, sin prisas, participando en las celebraciones de su parroquia.
La Liturgia de las Horas tiene en el Triduo textos propios, muy sobrios, y sus salmos acompañan paso a paso la pasión. El Oficio de lectura y las Laudes del Viernes y del Sábado Santo son de los rezos más hondos del año.
En España y en Hispanoamérica, la Semana Santa sale también a la calle. Las cofradías y hermandades procesionan imágenes de la pasión y de la Virgen, muchas de ellas obras maestras de la imaginería, con siglos de historia. Para muchas familias es una tradición que se hereda.
Las procesiones nacieron para rezar en público y para catequizar con imágenes. Vividas así, con respeto y en silencio, siguen siendo una forma de oración.
Participa en los oficios. Si solo puedes ir a una celebración, que sea la Vigilia Pascual: es la más importante del año.
Reza a tu manera. Lee despacio la Pasión, reza las horas del Triduo y deja tiempo al silencio, sobre todo el Viernes y el Sábado Santo.
Mira la Cruz. Un momento ante un crucifijo, sin decir nada, dice más que muchas palabras.
Salmodiando te pone delante cada día de la Semana Santa las horas completas, con sus textos propios, sin buscar nada. Puedes rezarlas solo o a coros con tu grupo. Gratis, sin registro y sin anuncios.