El pescador de Galilea al que media Europa sigue yendo a ver a pie.
Santiago, hijo de Zebedeo y hermano de Juan, fue uno de los doce apóstoles y el primero de ellos en dar la vida por Cristo. Desde hace más de mil años, peregrinos de todas partes caminan hacia el lugar donde la tradición sitúa su sepulcro, en Santiago de Compostela. Unos van por fe, otros buscando algo que todavía no saben nombrar, y el Camino los recibe a todos.
Era pescador en el lago de Galilea, junto a su padre Zebedeo y su hermano Juan, cuando Jesús los llamó. Los evangelios lo sitúan entre los tres más cercanos al Señor, con Pedro y Juan: estuvo en la Transfiguración y en la oración del huerto de Getsemaní. Jesús los llamó a él y a su hermano «hijos del trueno», por su carácter.
El libro de los Hechos de los Apóstoles cuenta que el rey Herodes Agripa lo hizo matar a espada en Jerusalén (Hch 12,2), hacia el año 44. Es el primer apóstol mártir del que hablan las Escrituras.
Lo demás llega por la tradición: que predicó en Hispania, que sus discípulos trajeron su cuerpo por mar hasta Galicia y que allí quedó enterrado y olvidado durante siglos. Según esa misma tradición, a comienzos del siglo IX un ermitaño llamado Pelayo vio unas luces sobre un bosque; el obispo Teodomiro de Iria Flavia halló allí un sepulcro que identificó como el del apóstol, y el rey Alfonso II de Asturias mandó levantar una primera iglesia. Así nació Compostela, que llegó a ser en la Edad Media, junto con Roma y Jerusalén, una de las grandes metas de peregrinación de la cristiandad.
Para 2027, el arzobispado ha anunciado que la Puerta Santa se abrirá el 31 de diciembre de 2026 a mediodía, con el lema «Al ver la estrella, se llenaron de inmensa alegría» (Mt 2,10). Las fechas y los horarios del botafumeiro conviene confirmarlos en la propia catedral antes de ir.
En Compostela. La víspera y el día del apóstol la ciudad se llena de peregrinos y de gente que viene a la misa solemne en la catedral. Es uno de los días en que el botafumeiro sale siempre.
En el resto de España. Santiago es patrono de España y de muchos pueblos y ciudades que lo celebran con misa y procesión. En Galicia el 25 de julio es, además, el Día de Galicia.
En casa o por el camino. No hace falta estar en Compostela para celebrarlo. Basta rezar las horas del día, que ese día son las propias de la fiesta, o pedir por los que en ese momento están caminando.
El Camino tiene su propio ritmo de oración: el día empieza temprano, se anda muchas horas en silencio y se llega cansado al albergue. La Liturgia de las Horas encaja con naturalidad en ese ritmo.
Sin cobertura también. Si abres Salmodiando una vez con conexión, la aplicación se guarda en el teléfono y puedes rezar después las horas del día y el Rosario aunque estés en mitad del monte sin señal.
Con otros peregrinos. Si coincides con gente que quiere rezar, podéis hacerlo a coros, cada uno desde su teléfono, o dejar encendida una vela por quienes os esperan en casa.
Señor Jesús, que llamaste a Santiago a dejar las redes y seguirte, aquí estoy yo también, con lo que llevo a la espalda y lo que llevo por dentro. Camina conmigo este tramo.
Cuando me canse, dame paso a paso la fuerza justa. Cuando me encuentre con otros, que sepa compartir el pan, el agua y el silencio. Cuando dude, que la flecha siguiente me recuerde que no ando solo.
Santiago apóstol, amigo del Señor, acompáñame hasta tu casa y, sobre todo, hasta la suya. Amén.
Salmodiando te da cada día las horas enteras de la Liturgia de las Horas, con sus himnos, sus salmos y sus lecturas propias, sin que tengas que buscar nada. Puedes rezarlas solo o a coros con tu grupo. Gratis, sin registro y sin anuncios.