El crucificado que Canarias entera siente como suyo.
En San Cristóbal de La Laguna, en Tenerife, se venera un crucificado gótico que llegó a la isla hace más de cinco siglos. Es la devoción a Cristo más querida de Canarias, y cada septiembre, en torno a la fiesta de la Exaltación de la Cruz, la ciudad le dedica sus fiestas mayores.
El Cristo de La Laguna es una talla de madera de roble de estilo gótico, obra del escultor flamenco Louis van der Vule, realizada entre 1500 y 1514 aproximadamente. Muestra a Cristo muerto en la cruz, con los brazos muy extendidos y el cabello en rizos, a la manera de la escultura gótica del norte de Europa.
Llegó a Tenerife en 1520, tras un largo viaje que, según los estudios, pasó por Venecia, Barcelona y Sanlúcar de Barrameda. Se relaciona con el conquistador Alonso Fernández de Lugo, que la habría adquirido para la isla.
Está considerada uno de los crucificados más importantes de su época en Europa, y en 2005 fue declarada Bien de Interés Cultural.
La imagen se venera en el Real Santuario del Santísimo Cristo de La Laguna. En 1906, el rey Alfonso XIII concedió al santuario el título de Real, y el rey de España sigue ostentando el título honorario de esclavo mayor perpetuo.
Cuida de la imagen y de su culto la Pontificia, Real y Venerable Esclavitud del Santísimo Cristo de La Laguna. El nombre de «esclavos» es antiguo y quiere decir, sencillamente, que sus miembros se consideran servidores de Cristo.
El Cristo sale también en Semana Santa, y para muchos canarios visitarlo en su santuario es una cita que no se salta, sea en fiestas o en cualquier día del año.
Escrita para esta página. Puedes rezarla tal cual o con tus propias palabras:
Señor Jesucristo, que en la cruz abriste los brazos de par en par, abrázanos a todos: a los que te miran con fe, a los que dudan y a los que solo vienen a verte por costumbre.
Te encomendamos a Canarias, a sus islas y a su gente, a los que llegan por el mar buscando una vida mejor y a los que tuvieron que marcharse lejos de su tierra.
Que al mirar tu cruz no veamos solo dolor, sino un amor que no se echa atrás, y que eso nos dé valor para amar igual. Amén.
Estés en Tenerife o lejos, puedes acompañar al Cristo con la oración:
Salmodiando te da cada día las horas enteras de la Liturgia de las Horas, con sus himnos, sus salmos y sus lecturas propias, sin que tengas que buscar nada. Puedes rezarlas solo o a coros con tu grupo. Gratis, sin registro y sin anuncios.