La madre que sostiene a su Hijo, y a Granada con él.
En Granada basta decir «la Virgen» para que todos sepan de quién se habla. La Virgen de las Angustias es una Piedad: María junto al cuerpo muerto de su Hijo. Su basílica está en la Carrera de la Virgen, en pleno centro, y cada septiembre la ciudad se vuelca con ella, primero con una ofrenda de flores y después con su procesión.
La imagen es una talla del siglo XVI atribuida tradicionalmente al escultor Gaspar Becerra. Representa a la Virgen, vestida con manto y corona, con el cuerpo muerto de su Hijo junto a ella. Con los siglos recibió retoques; entre 1714 y 1718, por ejemplo, el escultor Pedro Duque Cornejo le hizo nuevas manos.
La devoción a las Angustias en Granada es muy antigua y nació en torno a una pequeña ermita, en el lugar donde después se levantó su templo. En la imagen muchos granadinos ven reflejado su propio dolor: el de quien ha perdido a alguien y sigue sosteniéndolo en el recuerdo.
El 5 de mayo de 1887, el papa León XIII la nombró patrona de Granada, y el 20 de septiembre de 1913 fue coronada canónicamente. Su templo, la basílica de Nuestra Señora de las Angustias, está en la Carrera de la Virgen.
El 5 de noviembre de 1982, en su primer viaje a España, san Juan Pablo II visitó la basílica y rezó arrodillado ante la imagen.
Es una fiesta en la que se mezclan la devoción y la memoria de familia: muchos granadinos llevan flores por los suyos, por un enfermo o por quien ya no está.
Escrita para esta página. Puedes rezarla tal cual o con tus propias palabras:
Virgen de las Angustias, que sostuviste en tus brazos a tu Hijo muerto, sostén también a los que hoy cargan con un dolor que no saben cómo llevar.
Te encomendamos a los que han perdido a alguien, a los enfermos y a los que los cuidan, y a Granada entera, que has visto temblar y que sigue confiando en ti.
Tú que conociste la angustia y no te quedaste en ella, enséñanos a esperar la mañana de Pascua aun en medio de la noche. Amén.
Estés en Granada o lejos, puedes llevarle tus flores con la oración:
Salmodiando te da cada día las horas enteras de la Liturgia de las Horas, con sus himnos, sus salmos y sus lecturas propias, sin que tengas que buscar nada. Puedes rezarlas solo o a coros con tu grupo. Gratis, sin registro y sin anuncios.