La Virgen del barrio de los alfareros y de la gente del río.
En la calle Pureza de Triana, a pocos pasos del Guadalquivir, está la capilla de los Marineros. Dentro se venera a Nuestra Señora de la Esperanza, a la que el barrio llama simplemente «la Esperanza de Triana». Su símbolo es un ancla, porque durante siglos rezaron ante ella quienes vivían del río y del mar.
La hermandad nació en 1418 como hermandad de luz dedicada a la Esperanza, en la parroquia de Santa Ana, ligada a los alfareros y ceramistas de Triana. En 1542 se unió a una cofradía de San Juan Evangelista formada por pescadores, y en 1616 a la del Cristo de las Tres Caídas, fundada en 1608. Desde entonces procesionan juntos Cristo y la Virgen.
La imagen de la Virgen es de autor desconocido y ha tenido varias restauraciones importantes. El 2 de mayo de 1898 un incendio en su altar la dañó, y el barrio lo vivió como algo propio. Aquel susto, cuentan los hermanos, hizo todavía más fuerte la devoción.
La hermandad compró a mediados del siglo XVIII los solares de su capilla de la calle Pureza, y se instaló en ella en 1815. Se la conoce como «de los Marineros» por su vínculo con los mareantes, los hombres de mar que salían de Sevilla hacia las Indias.
Su historia no fue tranquila. Tras la revolución de 1868 la capilla fue incautada y las imágenes pasaron a la iglesia de San Jacinto, donde estuvieron casi un siglo. El edificio tuvo mientras tanto usos muy distintos: almacén, templo anglicano y hasta cine. La hermandad lo recuperó y, tras las obras, volvió a abrirlo al culto en 1962. Años después, la capilla se amplió.
La coronación canónica, aprobada por san Juan Pablo II, se celebró el 2 de junio de 1984 en la catedral de Sevilla. Fue una coronación pontificia, concedida por bula del propio papa.
Cruzar el puente. La Esperanza de Triana sale también en la Madrugá. Desde la calle Pureza, la cofradía cruza el río por el puente de Triana camino de la catedral, y vuelve por él ya de mañana. Ver a la Virgen sobre el puente, con el agua debajo, es una de las imágenes más queridas de la Semana Santa de Sevilla.
Delante, las Tres Caídas. El paso de Cristo muestra a Jesús caído bajo la cruz. Detrás, bajo palio, va la Virgen.
El 18 de diciembre. Como la Macarena, celebra su fiesta el día de la Expectación, que el X Concilio de Toledo fijó en el año 656 una semana antes de Navidad. Son días de cultos en la capilla, con la Virgen muy cerca de quien se acerca a verla.
El Corpus Chico. Triana tiene además su propia procesión eucarística en el barrio, que la hermandad organiza desde 1972 y que los trianeros llaman «Corpus Chico».
La hemos escrito para esta página. Puedes rezarla entera o quedarte con lo que te diga algo:
Esperanza de Triana, ancla de los que se van y de los que se quedan en la orilla. Durante siglos te miraron los que salían al río sin saber si volverían.
Hoy te traemos a quienes navegan a su manera: los que empiezan de nuevo lejos de casa, los que pasan una mala racha, los que esperan una noticia que no llega. Sostenlos cuando el agua se mueve.
Tú que acompañaste a tu Hijo caído en el camino, quédate cerca de los que caen. Y ayúdanos a cruzar, como tú cruzas el puente cada Madrugá, hasta la otra orilla, donde nos espera la luz. Amén.
Si vives lejos de Triana, o quieres acompañar a la Virgen cualquier día:
Salmodiando te da cada día las horas enteras de la Liturgia de las Horas, con sus himnos, sus salmos y sus lecturas propias, sin que tengas que buscar nada. Puedes rezarlas solo o a coros con tu grupo. Gratis, sin registro y sin anuncios.