La noche en que los niños de España se acuestan pronto y los mayores se hacen niños.
En casi todo el mundo cristiano el 6 de enero es la fiesta de la Epifanía. En España es, además, el día de los regalos. Aquí no los trae Papá Noel, o no solo: los traen los Reyes Magos, Melchor, Gaspar y Baltasar, que llegan de noche en camello mientras todos duermen. Esta página va de eso, de cómo lo vive España. Lo que celebra la Iglesia ese día lo tienes en la guía de la Navidad.
El Evangelio de san Mateo habla de unos «magos» que vinieron de Oriente siguiendo una estrella, y de tres regalos: oro, incienso y mirra. No dice cuántos eran ni que fueran reyes. Que fueran tres, que fueran reyes y que se llamaran Melchor, Gaspar y Baltasar es una tradición que fue creciendo con los siglos.
España tiene en esa tradición un lugar especial. Uno de los textos más antiguos del teatro en castellano, el Auto de los Reyes Magos, escrito a finales del siglo XII y hallado en Toledo, pone en escena precisamente a los tres magos preguntándose por la estrella.
La tarde del 5 de enero, pueblos y ciudades salen a la calle a recibir a los Reyes. La cabalgata de Alcoy, en Alicante, se considera la más antigua de España: hay noticias de ella desde 1866, y en 1885 se recuperó para quedarse. Desde el principio quiso que los regalos llegaran también a quienes menos tenían.
Alcoy conserva costumbres propias: el día antes llega el embajador de los Reyes con burritos que llevan buzones para las cartas, y en la cabalgata los pajes suben con escaleras de mano a los balcones para dejar los regalos en las casas. Con los años, las cabalgatas se extendieron por toda España.
Los zapatos. Antes de dormir, los niños dejan sus zapatos junto a la ventana, en el balcón o al lado del belén, para que los Reyes sepan dónde dejar los regalos. En muchas casas se deja también algo para ellos y agua o pan para los camellos, que vienen de muy lejos.
El carbón. Es la broma de siempre: a quien se ha portado mal le traen carbón. Hoy casi siempre es carbón dulce, de azúcar, y suele venir acompañado de algo más.
El roscón. El 6 de enero se desayuna o merienda roscón de Reyes, un bollo en forma de corona adornado con fruta escarchada. Dentro esconde una figurita y un haba: a quien le toca la figura es el rey o la reina del día, y a quien le toca el haba, por costumbre, le toca pagar el roscón el año siguiente. Se suele relacionar su origen con antiguas fiestas de invierno romanas, aunque la forma actual es mucho más reciente.
La adoración. En muchas parroquias, el 6 de enero se besa la imagen del Niño, y en los belenes de casa los Reyes llegan por fin al portal después de acercarse un poco cada día desde Navidad.
La hemos escrito para esta página. Puedes rezarla entera o quedarte con lo que te diga algo:
Señor, esta noche los niños se acuestan nerviosos y los mayores se quedan despiertos preparando sorpresas. Bendice esta casa y a todos los que duermen en ella.
Como los Magos, también nosotros hemos seguido alguna estrella, a veces sin entender del todo adónde nos llevaba. Gracias por los que nos han acompañado en el camino y por los regalos que no se envuelven.
Acuérdate de los niños que mañana no encontrarán nada junto a sus zapatos, y de los que pasan esta noche lejos de su familia. Que a ellos también les llegue alguien con las manos llenas. Amén.
Para rezar en estos días, en casa o con otros:
Salmodiando te da cada día las horas enteras de la Liturgia de las Horas, con sus himnos, sus salmos y sus lecturas propias, sin que tengas que buscar nada. Puedes rezarlas solo o a coros con tu grupo. Gratis, sin registro y sin anuncios.