El hombre de los Evangelios que no dice una sola palabra, y que lo hace todo.
José fue el esposo de María y el padre de Jesús ante la ley y ante su pueblo. Los Evangelios le dedican pocas líneas y no recogen ni una frase suya: le vemos soñar, levantarse, ponerse en camino, trabajar y cuidar. Quizá por eso tanta gente se siente cerca de él. En España su fiesta es también el Día del Padre, y en Valencia es el día en que terminan las Fallas.
Lo que cuentan los Evangelios. Mateo y Lucas lo presentan como descendiente de David, prometido de María, en Nazaret. Mateo cuenta que, al saber que María esperaba un hijo, pensó en separarse de ella en secreto para no exponerla, y que un sueño le hizo cambiar de decisión y acogerla (Mateo 1, 18-24). Después lo vemos en Belén, huyendo a Egipto con el niño y su madre, volviendo a Nazaret y buscando a Jesús, con María, cuando se quedó en el templo con doce años. En Nazaret a Jesús lo llamaban «el hijo del carpintero» (Mateo 13, 55).
Lo que no sabemos. Los Evangelios no dicen cuándo ni cómo murió. Lo que se cuenta de su vejez o de su muerte procede de escritos apócrifos y de la piedad popular, no de los textos del Nuevo Testamento.
En Patris corde, Francisco describe a José como padre amado, tierno, obediente, acogedor, valiente y creativo, trabajador y «en la sombra»: alguien que no ocupa el centro y precisamente por eso sostiene a los demás.
El Día del Padre. En España se celebra el 19 de marzo por san José. La idea se atribuye a Manuela Vicente Ferrero, una maestra de un colegio de Vallecas, en Madrid, que en 1948 organizó con sus alumnos una fiesta para los padres y eligió ese día por ser el del padre de Jesús. En los años cincuenta unos grandes almacenes la difundieron con campañas en prensa y radio, y así se extendió. En algunas comunidades autónomas el 19 de marzo es festivo, según el calendario de cada año.
Las Fallas de Valencia. Son una fiesta popular, no un acto litúrgico, pero están unidas a san José. La explicación más extendida de su origen, que es tradición más que dato documentado, habla de los carpinteros valencianos: en la víspera de su patrón quemaban ante sus talleres los restos de madera y los soportes de las velas con las que alumbraban el trabajo en invierno. Hoy las Fallas son Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad desde 2016. Su momento más religioso es la Ofrenda de flores a la Virgen de los Desamparados, los días 17 y 18 de marzo, y la fiesta termina la noche del 19, día de san José, con la cremà de los monumentos.
En muchas casas y parroquias. Los que se llaman José, Josefa, Pepe o Pepa celebran su santo, y en muchas parroquias se bendice a los padres o se reza por ellos en la misa del día.
El 19 de marzo cae siempre en Cuaresma. Si coincide con un domingo o con la Semana Santa, la solemnidad se traslada a otro día, según el calendario litúrgico de cada año.
La hemos escrito para esta página. Puedes rezarla tal cual o con tus palabras:
San José, hombre callado, tú que escuchaste a Dios en sueños y te levantaste sin hacer ruido, enséñanos a escuchar también lo que no se dice en voz alta.
Tú cuidaste de un niño que no era tuyo por la sangre y lo hiciste tuyo por el cariño. Acompaña a los padres y a las madres, a quienes cuidan de hijos que no han tenido, y a quienes echan de menos a su padre.
Trabajador de Nazaret, bendice el trabajo de nuestras manos y el descanso que viene después, y quédate cerca de nosotros en la última hora, como estuviste cerca de Jesús y de María. Amén.
El 19 de marzo la Liturgia de las Horas tiene oficio propio de la solemnidad. Puedes rezarlo desde aquí, o encender una vela por tu padre, vivo o difunto.
Salmodiando te da cada día las horas enteras de la Liturgia de las Horas, con sus himnos, sus salmos y sus lecturas propias, sin que tengas que buscar nada. Puedes rezarlas solo o a coros con tu grupo. Gratis, sin registro y sin anuncios.