La patrona de Valencia nació de un gesto de misericordia.
Pocas devociones marianas tienen un origen tan concreto y tan humano como esta. Empezó en Valencia, a comienzos del siglo XV, con un fraile que vio cómo maltrataban a un enfermo mental por la calle y decidió que aquello no podía seguir así. De ahí nacieron un hospital, una cofradía y una imagen de la Virgen a la que los valencianos llaman con cariño «la Geperudeta».
El 24 de febrero de 1409, el mercedario Joan Gilabert Jofré vio en una calle de Valencia cómo un grupo maltrataba a un enfermo mental. Se interpuso, lo protegió y, después, en su predicación, habló de la situación de estas personas, que vivían en la calle sin nadie que se ocupara de ellas.
Varios ciudadanos recogieron su llamada y, con su apoyo, se abrió el 1 de junio de 1410 el hospital «dels Ignoscents, Folls e Orats», es decir, de los inocentes, locos y dementes, puesto bajo la protección de la Virgen. Fue una de las primeras instituciones de Europa dedicadas a cuidar de los enfermos mentales.
En 1414 se fundó una cofradía bajo la advocación de la Virgen de los locos y de los inocentes desamparados. En 1493, el rey Fernando el Católico le dio el título de «Verge dels Innocents e Desamparats», y de ahí viene el nombre que ha quedado.
Sobre el origen de la talla hay una leyenda muy querida: tres jóvenes peregrinos se ofrecieron a la cofradía para hacer una imagen de la Virgen si los dejaban trabajar encerrados. Al cabo de unos días, los cofrades abrieron la puerta, encontraron la imagen terminada y los peregrinos habían desaparecido. De ahí el dicho valenciano de que la hicieron los ángeles. Es tradición, no historia documentada.
La imagen está ligeramente inclinada hacia delante, y por eso los valencianos la llaman «la Geperudeta», algo así como «la jorobadita». No hay burla en el apodo: es la forma más cariñosa de llamarla.
El papa León XIII la declaró patrona de Valencia en 1885, y el 12 de mayo de 1923 fue coronada canónicamente en un altar levantado junto al puente del Real, ante una multitud.
La capilla propia de la Virgen se empezó a construir en 1652, junto a la catedral, y se terminó en la década siguiente. Fue el primer templo de planta ovalada de Valencia, y está unido a la catedral por un pasadizo en arco. A comienzos del siglo XVIII, Antonio Palomino pintó los frescos de su cúpula. Pío XII le concedió el título de basílica en 1948. Sufrió daños durante la Guerra Civil y fue restaurada después.
El traslado es el momento más emotivo del día: la imagen avanza despacio, llevada a hombros, entre gritos de cariño, poemas y lágrimas. Cada uno se acerca como puede, y en ese pequeño trayecto cabe toda la ciudad.
Escrita para esta página. Puedes rezarla tal cual o con tus propias palabras:
Madre de los Desamparados, tú que acogiste bajo tu manto a los que nadie quería, mira también hoy a quienes viven solos, a los enfermos de la mente y a los que se sienten de más.
Te encomendamos a quienes los cuidan, en casa, en los hospitales y en la calle. Que no les falten fuerzas ni ternura, y que nunca se sientan solos en su tarea.
Y cuando seamos nosotros los desamparados, inclínate hacia nosotros como te inclinas hacia tu pueblo, y llévanos a tu Hijo. Amén.
Estés en Valencia o lejos de ella, puedes unirte a la fiesta con la oración:
Salmodiando te da cada día las horas enteras de la Liturgia de las Horas, con sus himnos, sus salmos y sus lecturas propias, sin que tengas que buscar nada. Puedes rezarlas solo o a coros con tu grupo. Gratis, sin registro y sin anuncios.