Santa María, Madre de Dios
El año empieza con la fiesta más antigua que la Iglesia de Roma dedicó a la Virgen. Ocho días después de Navidad, la liturgia vuelve a mirar al Niño de Belén y a su madre, y la llama por su título mayor: Madre de Dios.
En el año 431, el concilio de Éfeso tuvo que salir al paso de quienes decían que María era madre de Jesús hombre, pero no de Dios. Los obispos enseñaron que en Jesús hay una sola persona, verdadero Dios y verdadero hombre, y que por eso María es con toda razón Theotókos, la que dio a luz a Dios. La tradición cuenta que el pueblo de Éfeso celebró la noticia con antorchas por las calles.
Desde 1968, por deseo de san Pablo VI, este día es también la Jornada Mundial de la Paz. San Lucas dice que María guardaba todas estas cosas y las meditaba en su corazón (Lc 2,19).
Para rezar: Pon en manos de María el año que empieza, con sus proyectos y sus miedos, y pide por la paz del mundo.