San Otón de Bamberg, obispo
Otón nació en Alemania hacia 1060 y sirvió en la corte del emperador Enrique IV, que lo apreciaba por su talento y su honradez. En 1102 fue nombrado obispo de Bamberg, pero no quiso recibir la consagración hasta que el papa confirmara su nombramiento, en tiempos en que emperadores y papas se disputaban ese derecho.
Fue un obispo trabajador y generoso: levantó y reformó numerosos monasterios, cuidó de los pobres en años de hambre y reconstruyó su catedral tras un incendio.
Ya mayor, a petición del duque de Polonia, emprendió dos viajes misioneros a Pomerania, en la costa del Báltico, donde predicó con paciencia y bautizó a miles de personas. Por eso lo llaman el apóstol de Pomerania. Murió en Bamberg en 1139 y fue canonizado cincuenta años después.
Para rezar: Pide por los misioneros que llevan el Evangelio a pueblos que todavía no lo conocen.