San Francisco Caracciolo, presbítero
Ascanio Caracciolo nació en 1563 en los Abruzos, en Italia, en una familia noble. A los veintidós años una grave enfermedad de la piel lo puso al borde de la muerte, y prometió que, si se curaba, se entregaría a Dios. Se curó, se fue a Nápoles y se hizo sacerdote.
Allí se unió a una hermandad que acompañaba a los condenados a muerte. En 1588, con otros sacerdotes, fundó los Clérigos Regulares Menores, y al profesar tomó el nombre de Francisco. Una de sus señas era la adoración continua del Santísimo, con los hermanos turnándose ante el sagrario.
Viajó tres veces a España y fundó casas en Madrid, Valladolid y Alcalá de Henares. Renunció a ser superior general y a otros cargos. Murió en Agnone el 4 de junio de 1608 y fue canonizado en 1807. Es copatrono de Nápoles.
Para rezar: Pasa hoy un rato ante el Santísimo, aunque sean cinco minutos.