San Pedro Crisólogo, obispo y doctor de la Iglesia
Pedro nació en Imola, Italia, hacia el año 380. Hacia el año 433 fue nombrado obispo de Rávena, que entonces era la capital del Imperio romano de Occidente, y se ganó la confianza de la emperatriz Gala Placidia, que lo apoyó en muchas de sus obras.
Su gran don fue la predicación. Se conservan muchos de sus sermones: breves, claros y cálidos, pensados para que la gente sencilla los entendiera y los recordara. Por la belleza de sus palabras lo llamaron «Crisólogo», que en griego significa «palabra de oro».
Defendió la fe verdadera sobre Cristo, Dios y hombre, en tiempos de grandes controversias, y recomendó siempre mantenerse unidos al obispo de Roma. Murió hacia el año 450. En 1729 fue declarado doctor de la Iglesia.
Para rezar: Escucha con atención la homilía de la próxima misa y quédate con una idea para ponerla en práctica.