San Simeón el Estilita
Simeón nació hacia el año 390 en Sisán, entre Cilicia y Siria, y de niño cuidaba el rebaño de su padre. Muy joven entró en un monasterio, pero sus penitencias eran tan duras que los monjes acabaron pidiéndole que se marchara.
Se retiró entonces a una colina entre Antioquía y Alepo. Acudía tanta gente a pedirle consejo y oraciones que, para poder rezar, subió a vivir en lo alto de una columna. En griego columna se dice stylos, y de ahí su nombre: estilita. Pasó así más de treinta años, a la intemperie, rezando y hablando cada día a quienes se acercaban. Hasta los emperadores le pedían consejo.
Murió en el 459. Su forma de vida nos parece extraña, pero muchos subían a verlo y bajaban reconciliados, y numerosos paganos se convirtieron. Hoy se recuerda también a san Juan Nepomuceno Neumann, obispo de Filadelfia.
Para rezar: Apártate hoy un rato del ruido para rezar, aunque tu columna sea solo un rincón de casa.