Santa María Virgen, Reina
Una semana después de la Asunción, la Iglesia contempla a María coronada como Reina del cielo y de la tierra. No es un título de poder al estilo de este mundo. María es reina porque es la Madre del Rey, Jesucristo, y porque estuvo unida a Él como nadie, desde el sí de Nazaret hasta la cruz.
Los cristianos la han llamado reina desde muy antiguo, y lo repiten en oraciones como la Salve o las letanías del Rosario. En 1954 el papa Pío XII estableció esta fiesta. Tras la reforma del calendario, se celebra hoy, como prolongación de la Asunción.
Su realeza es la del servicio: la que se llamó a sí misma «la esclava del Señor» (Lc 1,38) es ahora la que intercede por todos sus hijos.
Para rezar: Reza hoy despacio una Salve, poniendo en manos de María lo que más te preocupa.