Santos Berardo y compañeros, mártires
En 1219, san Francisco de Asís envió a varios de sus frailes a predicar a los musulmanes. Cinco de ellos, Berardo, Pedro, Otón, Acursio y Adyuto, pasaron por Portugal y llegaron a Sevilla, entonces en manos de los almohades. Allí predicaron en público, fueron apresados y los enviaron a Marruecos.
En Marrakech siguieron anunciando a Cristo por las calles, a pesar de las advertencias. Los encarcelaron, los azotaron y finalmente fueron decapitados por orden del sultán el 16 de enero de 1220. Fueron los primeros mártires de la orden franciscana.
Sus restos llegaron a Coimbra. Al verlos, un joven canónigo agustino llamado Fernando sintió el deseo de dar también la vida por Cristo, se hizo franciscano y cambió de nombre: es san Antonio de Padua. Los cinco fueron canonizados en 1481.
Para rezar: Pide por los misioneros que anuncian el Evangelio allí donde hacerlo es peligroso.