Santa Áurea (santa Oria), virgen
Áurea, a la que en La Rioja llaman santa Oria, nació en Villavelayo hacia 1042. Su madre, Amunia, la educó en la fe, y la joven decidió muy pronto entregarse por entero a Dios.
Se hizo reclusa junto al monasterio de San Millán de Suso: vivía encerrada en una pequeña celda pegada a la iglesia, dedicada a la oración y a la penitencia. La gente acudía a ella para pedirle consejo, y su madre acabó viviendo cerca para acompañarla.
Murió joven, hacia 1070, y fue enterrada en Suso, donde todavía se conserva su sepulcro. Dos siglos después, Gonzalo de Berceo, el primer poeta de nombre conocido en lengua castellana, escribió su vida en verso y contó las visiones que la tradición le atribuye.
Para rezar: Busca hoy un rincón de silencio y quédate allí un rato con Dios, sin pedirle nada.