San Juan Bautista de Rossi, presbítero
Juan Bautista nació en 1698 en Voltaggio, cerca de Génova, y siendo niño lo llevaron a Roma para estudiar. Allí se ordenó sacerdote, a pesar de padecer ataques de epilepsia que lo acompañaron toda la vida.
Renunció a los puestos que le ofrecían y se dedicó a los que nadie atendía: los mendigos, los enfermos de los hospitales, los pastores y campesinos que bajaban a los mercados de Roma, los presos y las mujeres sin hogar, para las que abrió una casa de acogida.
Con el tiempo descubrió que su gran misión estaba en el confesonario. Pasaba allí muchas horas, sobre todo en la iglesia de Santa María in Cosmedin, y los romanos hacían cola para hablar con él. Murió en 1764 tan pobre que, según se cuenta, otros tuvieron que costearle el entierro. León XIII lo canonizó en 1881.
Para rezar: Si hace tiempo que no te confiesas, busca hoy un momento para prepararte.