San Hilario de Poitiers, obispo y doctor de la Iglesia
Hilario nació hacia el año 315 en Poitiers, en la Galia, en una familia pagana y culta. Buscando el sentido de la vida leyó la Biblia y encontró a Dios en las palabras del Éxodo: «Yo soy el que soy» (Ex 3,14). Se bautizó ya adulto, casado y con una hija.
Hacia el 350 los cristianos de su ciudad lo eligieron obispo. Eran años en que el arrianismo, que negaba que Cristo fuera Dios, contaba con el apoyo del emperador Constancio. Hilario se negó a condenar a san Atanasio y fue desterrado a Frigia, en Asia Menor. Allí escribió su gran obra, Sobre la Trinidad.
Volvió a su diócesis hacia el 360 y acogió a un antiguo soldado convertido, san Martín, que fundó cerca de Poitiers uno de los primeros monasterios de Occidente. Murió hacia el 367. Por su firmeza lo llamaron «el Atanasio de Occidente», y en 1851 fue declarado doctor de la Iglesia.
Para rezar: Pide a Dios el don de conocerlo mejor, y reza despacio: «Gloria al Padre, y al Hijo, y al Espíritu Santo».