Santa Hildegarda de Bingen, abadesa y doctora de la Iglesia
Hildegarda nació en 1098 en Renania, Alemania, la décima hija de una familia noble. A los ocho años la confiaron a una comunidad de monjas, y con el tiempo llegó a ser su abadesa. Desde niña tenía visiones, que durante años guardó en silencio.
Con más de cuarenta años empezó a ponerlas por escrito, y el papa Eugenio III la animó a seguir. Su obra es asombrosa para una mujer de su época: libros de teología, de medicina y de ciencias naturales, y música para la liturgia que todavía hoy se canta. Fundó un monasterio cerca de Bingen y escribió cartas a papas, obispos y emperadores, a los que no dudaba en corregir.
Murió en 1179. Benedicto XVI la declaró doctora de la Iglesia en 2012. Hoy se recuerda también a san Roberto Belarmino, jesuita y doctor de la Iglesia.
Para rezar: Da gracias a Dios por la belleza de la creación y de la música, y deja que te lleven a Él.