San Gregorio de Nisa, obispo
Gregorio nació hacia el año 335 en Capadocia, en una familia extraordinaria: sus hermanos fueron san Basilio Magno, san Pedro de Sebaste y santa Macrina, y su abuela, santa Macrina la Mayor. Fue profesor de retórica y probablemente estuvo casado.
Su hermano Basilio lo hizo nombrar, hacia el 372, obispo de Nisa, una pequeña ciudad. No era buen administrador, y los arrianos consiguieron que el emperador lo desterrara, pero volvió en el 378 y su pueblo lo recibió con alegría. Participó en el concilio de Constantinopla del 381, que completó el Credo que se reza en la misa del domingo.
Fue sobre todo un gran pensador y un místico. Enseñó que la vida cristiana es un camino sin final, porque Dios siempre es más de lo que conocemos, y quien lo busca nunca termina de encontrarlo. Murió hacia el 395.
Para rezar: Da gracias hoy a Dios por la fe que recibiste de tu familia y reza por cada uno de los tuyos.