San Frutos, patrón de Segovia
Frutos vivió en el siglo VIII. Según la tradición segoviana, era de una familia acomodada de Segovia y, con sus hermanos Valentín y Engracia, lo repartió todo entre los pobres y se retiró a vivir como ermitaño en las hoces del río Duratón, cerca de Sepúlveda.
Eran los años de la llegada de los musulmanes a la península. La tradición cuenta que un día, para proteger a unos cristianos que huían, trazó una raya en la roca con su cayado y la tierra se abrió entre perseguidores y perseguidos. Ese tajo se conoce todavía como «la Cuchillada de San Frutos».
Murió como ermitaño, y sus hermanos murieron mártires. Es el patrón de Segovia, y en el lugar de su retiro se conservan las ruinas del priorato que lleva su nombre.
Para rezar: Pide a Dios que te ayude a poner paz y a separar lo que enfrenta a las personas.