Santa Catalina de Suecia, virgen
Catalina nació hacia 1331, hija de santa Brígida de Suecia. Muy joven la casaron con un noble, Eggardo, y los dos, de común acuerdo, vivieron como hermanos, entregados a Dios.
En 1350 viajó a Roma para reunirse con su madre. Allí supo que había quedado viuda, y ya no volvió: durante más de veinte años acompañó a Brígida en su vida de oración, en sus obras de caridad y en sus peregrinaciones, también a Tierra Santa.
Cuando su madre murió, llevó su cuerpo a Suecia, al monasterio de Vadstena, fundado por ella, y allí fue abadesa. Trabajó para que la orden de santa Brígida fuera aprobada y su madre canonizada. Murió en Vadstena el 24 de marzo de 1381. Hoy se recuerda también al beato Diego José de Cádiz, gran predicador capuchino.
Para rezar: Da gracias por la fe que te transmitieron tus padres o tus abuelos.