Santos Andrés Kim Taegon, Pablo Chong Hasang y compañeros, mártires
La fe cristiana llegó a Corea de una manera única: no la llevaron misioneros, sino laicos coreanos que conocieron libros cristianos en China a finales del siglo XVIII. Se bautizaron, formaron comunidades y durante años vivieron su fe casi sin sacerdotes.
Pronto llegaron las persecuciones, que duraron cerca de un siglo y costaron miles de vidas. Andrés Kim Taegon fue el primer sacerdote nacido en Corea. Estudió en Macao, fue ordenado en Shanghái en 1845 y volvió a su tierra, pero al año siguiente lo apresaron y lo decapitaron. Tenía veinticinco años.
Pablo Chong Hasang era un laico, catequista incansable, que viajó varias veces a Pekín para pedir sacerdotes para Corea. San Juan Pablo II canonizó a 103 de estos mártires en Seúl en 1984. La mayoría eran laicos: hombres, mujeres y hasta niños.
Para rezar: Da gracias por quien te enseñó la fe, y pide ser tú también transmisor de ella para otros.