Santos Andrés Dung-Lac, presbítero, y compañeros, mártires
Entre los siglos XVII y XIX, miles de cristianos murieron en Vietnam por su fe, en persecuciones repetidas. Hoy la Iglesia celebra a 117 de ellos, canonizados por san Juan Pablo II en 1988 y martirizados entre 1745 y 1862.
Andrés Dung-Lac, que encabeza el grupo, nació en el norte de Vietnam hacia 1795 en una familia pagana y muy pobre. Se hizo cristiano, fue catequista y después sacerdote. Lo apresaron varias veces, y sus fieles pagaron su rescate, hasta que en 1839 lo decapitaron en Hanói.
De los 117 mártires, 96 eran vietnamitas, entre ellos muchos laicos, padres y madres de familia. Diez eran misioneros franceses y once eran dominicos españoles, algunos de ellos obispos, que dieron la vida junto al pueblo al que habían ido a servir.
Para rezar: Reza hoy por la Iglesia en Vietnam y por los misioneros que dejan su tierra para anunciar el Evangelio.