San Esteban, protomártir
Esteban fue uno de los siete hombres que los apóstoles eligieron en Jerusalén para atender a las viudas y a los pobres de la comunidad. Los Hechos de los Apóstoles lo describen «lleno de fe y de Espíritu Santo» (Hch 6,5). Por eso se le considera el primero de los diáconos.
No se limitó a servir las mesas: predicaba con tanta sabiduría que sus adversarios no podían rebatirlo. Lo llevaron ante el Sanedrín, y allí pronunció un largo discurso sobre la historia de Israel que acabó de enfurecer a todos. Lo sacaron de la ciudad y lo apedrearon. Murió como su Maestro: encomendando su espíritu al Señor y pidiendo perdón para quienes lo mataban (Hch 7,59-60).
Entre los que aprobaban su muerte estaba un joven llamado Saulo, el futuro san Pablo. Es el primer mártir cristiano, y por eso la Iglesia lo celebra justo al día siguiente de Navidad.
Para rezar: Perdona hoy a alguien que te haya hecho daño, y pide a Dios por él.