San Lucas, evangelista
Lucas no conoció a Jesús en persona. Era médico, probablemente de origen griego, y fue compañero de san Pablo en sus viajes. Pablo lo llama «el querido médico», y en su última carta, ya preso, escribe: «Solo Lucas está conmigo».
Escribió dos libros: el Evangelio que lleva su nombre y los Hechos de los Apóstoles. Antes de escribir, dice él mismo, se informó de todo con cuidado desde el principio. Gracias a él conocemos la Anunciación, el Magníficat, el nacimiento en Belén y parábolas como la del hijo pródigo y la del buen samaritano.
Es el evangelista de la misericordia, de los pobres y de las mujeres que seguían a Jesús. La tradición dice que pintó a la Virgen, y por eso es patrono de los médicos y de los pintores.
Para rezar: Lee hoy despacio la parábola del hijo pródigo (Lucas 15) y déjate abrazar por el Padre.