Presentación de la Virgen María
Los evangelios no hablan de este episodio. Lo cuenta un escrito antiguo, el llamado Protoevangelio de Santiago: Joaquín y Ana llevaron a su hija María, todavía niña, al templo de Jerusalén para ofrecerla a Dios, en cumplimiento de una promesa.
Más allá de los detalles, que son tradición piadosa, la Iglesia celebra una verdad profunda: María perteneció a Dios desde el principio, y toda su vida fue una ofrenda. La que un día diría «hágase en mí según tu palabra» (Lc 1,38) se preparó desde niña para esa respuesta.
La fiesta nació en Jerusalén, en el siglo VI, con la dedicación de la iglesia de Santa María la Nueva, junto al templo. Es especialmente querida por las religiosas y religiosos de vida contemplativa, que ven en María el modelo de su entrega.
Para rezar: Ofrece hoy tu día a Dios desde por la mañana, como María le ofreció su vida entera.