San Hilario de Arlés, obispo
Hilario nació a principios del siglo V en una familia noble de la Galia. Un pariente suyo, san Honorato, fundador del monasterio de la isla de Lérins, frente a la costa de Provenza, le insistió tanto que acabó dejándolo todo para hacerse monje con él.
Cuando Honorato fue nombrado obispo de Arlés, se llevó a Hilario consigo, y a su muerte, hacia el año 429, la ciudad eligió a Hilario como sucesor, con menos de treinta años. Siguió viviendo como un monje: austero, trabajando con sus manos y predicando mucho. Llegó a vender objetos de plata de las iglesias para rescatar cautivos.
Su carácter enérgico le trajo también problemas: tuvo un serio conflicto con el papa san León Magno por los límites de su autoridad. Murió en Arlés en el año 449.
Para rezar: Pide a Dios un corazón firme y a la vez humilde, capaz de reconocer sus errores.