Santo Toribio de Mogrovejo, obispo
Toribio nació en Mayorga, Valladolid, en 1538. Estudió leyes en Valladolid y Salamanca y era juez en Granada cuando Felipe II lo propuso como arzobispo de Lima. Era laico, y en poco tiempo recibió las órdenes y fue consagrado obispo.
Llegó a Lima en 1581 y se encontró una diócesis inmensa. Durante años la recorrió casi entera, a pie o a lomo de mula, por montañas y selvas, bautizando, confirmando y aprendiendo quechua para hablar con los indígenas. Convocó el Tercer Concilio de Lima, que publicó un catecismo en castellano, quechua y aimara, y fundó uno de los primeros seminarios de América.
Confirmó a santa Rosa de Lima. Murió en Saña, en plena visita pastoral, el 23 de marzo de 1606. Es patrono del episcopado latinoamericano. Hoy se recuerda también a san José Oriol, el sacerdote barcelonés que vivió para los pobres y los enfermos.
Para rezar: Pide por los obispos y sacerdotes, para que salgan a buscar a los que están lejos.