San Apolinar, obispo y mártir
Apolinar fue el primer obispo de Rávena, en el norte de Italia. La tradición cuenta que había llegado de Antioquía y que era discípulo de san Pedro, que lo envió a predicar a aquella ciudad. Es probable que viviera algo más tarde, en el siglo II.
Evangelizó Rávena y sus alrededores en medio de muchas dificultades. Según la tradición, fue desterrado y maltratado varias veces, y murió a causa de lo que sufrió por la fe. Por eso se le venera como mártir desde muy antiguo.
En el siglo VI se levantó en su honor la basílica de San Apolinar en Classe, junto al antiguo puerto de Rávena. En su ábside, un mosaico lo representa con los brazos abiertos, rezando por su pueblo en medio de un prado verde. Hoy se recuerda también al profeta Elías, que los carmelitas veneran como padre.
Para rezar: Reza hoy por tu obispo y por los sacerdotes de tu parroquia.