San Patricio, obispo
Patricio nació a finales del siglo IV en la Britania romana, hijo de un diácono. A los dieciséis años unos piratas lo capturaron y lo vendieron como esclavo en Irlanda, donde pasó seis años cuidando ganado. En aquella soledad, cuenta él mismo, aprendió a rezar de día y de noche.
Logró escapar y volver con los suyos, pero en sueños oía a los irlandeses que le pedían que volviera a caminar entre ellos. Se preparó, fue ordenado y regresó como obispo a la tierra de su esclavitud.
Durante unos treinta años recorrió la isla predicando, bautizando y ordenando sacerdotes, entre peligros constantes. Dejó escrita una breve Confesión, humilde y agradecida. La tradición dice que explicaba la Trinidad con un trébol. Murió hacia el año 461 y es patrono de Irlanda.
Para rezar: Da gracias a Dios por algo bueno que nació de una etapa dura de tu vida.