San Mauricio y compañeros, mártires
Según un relato escrito hacia el año 450 por Euquerio, obispo de Lyon, Mauricio mandaba una legión de soldados cristianos reclutados en Egipto, la llamada legión tebana. A finales del siglo III el emperador Maximiano la llevó a los Alpes.
La tradición cuenta que, acampados en Agauno, en la actual Suiza, recibieron orden de participar en sacrificios a los dioses o de perseguir a otros cristianos. Se negaron. Estaban dispuestos a servir al emperador, pero no a desobedecer a Dios. Fueron diezmados dos veces y, al mantenerse firmes, los mataron a todos.
Los detalles del relato no se pueden comprobar, pero el culto es muy antiguo. Sobre el lugar del martirio se fundó en el año 515 la abadía de Saint-Maurice, que sigue en pie. Mauricio es patrono de soldados y de muchas ciudades de Europa.
Para rezar: Pide a Dios valor para decir que no cuando te pidan algo contrario a tu conciencia.