Santo Domingo de Silos, abad
Domingo nació hacia el año 1000 en Cañas, en La Rioja, y de muchacho fue pastor. Se hizo sacerdote y después monje en San Millán de la Cogolla, donde llegó a ser prior. Cuando el rey García de Navarra quiso apoderarse de bienes del monasterio, Domingo se negó a entregarlos y tuvo que marchar al destierro.
Lo acogió en Castilla el rey Fernando I, que en 1041 le confió un pequeño monasterio casi arruinado, San Sebastián de Silos, en tierras de Burgos. Domingo lo levantó de nuevo: restauró la vida de oración, impulsó el trabajo de los copistas y se volcó en los pobres y en el rescate de cristianos cautivos.
Murió en 1073, y el monasterio lleva hoy su nombre. Según la tradición, la madre de santo Domingo de Guzmán rezó ante su sepulcro pidiendo un hijo, y por eso le puso su nombre. Se le invoca como protector de las madres que esperan un hijo.
Para rezar: Pide por las madres que esperan un hijo y por las que desean tenerlo.