San Francisco de Asís
Hijo de un rico comerciante de telas, Francisco soñaba de joven con ser caballero. Pero en Asís, hacia 1205, rezando ante el crucifijo de la pequeña iglesia de San Damián, oyó: «Francisco, repara mi casa». Se lo tomó al pie de la letra y empezó a reconstruir iglesias con sus manos. Poco después, ante el obispo y su padre, se quitó hasta la ropa y lo devolvió todo.
Quiso vivir el Evangelio sin rebajas: pobre, alegre, hermano de todos. Le siguieron tantos que nacieron los frailes menores, y con santa Clara, las clarisas. Montó el primer belén en Greccio, recibió los estigmas de Cristo en el monte Alverna y compuso el Cántico de las criaturas, donde llama hermano al sol y hermana a la muerte.
Murió en 1226 tendido sobre la tierra desnuda. Es patrono de Italia y de quienes cuidan la creación.
Para rezar: Da gracias hoy a Dios por una criatura concreta, el sol, el agua o un animal, como lo hacía Francisco.