Martirio de san Juan Bautista
Juan el Bautista fue el profeta que preparó el camino de Jesús. Predicaba la conversión junto al Jordán y no tenía miedo a nadie. Por eso le echó en cara al rey Herodes Antipas que viviera con Herodías, la mujer de su hermano: «No te es lícito» (Mc 6,18). Herodes lo mandó encarcelar. Según el historiador Flavio Josefo, en la fortaleza de Maqueronte.
Herodías lo odiaba. En el banquete del cumpleaños del rey, su hija bailó ante los invitados, y Herodes, entusiasmado, le prometió lo que quisiera. Aconsejada por su madre, pidió la cabeza de Juan. El rey, por no quedar mal ante sus invitados, cumplió su palabra (Mc 6,17-29).
Así murió el más grande de los nacidos de mujer, fiel a la verdad hasta el final. Él mismo había resumido su vida: Cristo tiene que crecer, y yo menguar (Jn 3,30).
Para rezar: Pide a Dios valor para decir la verdad con caridad, aunque te cueste quedar mal.