San Ignacio de Loyola, presbítero
Íñigo de Loyola nació en 1491 en Azpeitia, Guipúzcoa. Fue paje en la corte y soñaba con la gloria militar. En 1521, defendiendo Pamplona, una bala de cañón le destrozó la pierna. Durante la larga convalecencia en su casa, a falta de novelas de caballerías, leyó una vida de Cristo y otra de los santos, y empezó a preguntarse por qué no podría él hacer lo que habían hecho ellos.
Dejó su espada ante la Virgen de Montserrat y pasó casi un año en Manresa en oración y penitencia. Allí nacieron los Ejercicios espirituales. Después estudió en Alcalá, Salamanca y París, donde reunió a un grupo de amigos, entre ellos san Francisco Javier.
Con ellos fundó la Compañía de Jesús, aprobada por el papa en 1540. Murió en Roma en 1556. Su lema lo resume todo: hacerlo todo «a mayor gloria de Dios».
Para rezar: Antes de dormir, repasa tu día con Dios: da gracias por lo bueno, pide perdón por lo malo y ofrécele el mañana.